Imaginemos:Tenemos una familia con una madre y un padre hijos del 68, que recuerdan con nostalgia las luchas contra su padre y toda autoridad similar. Sus hijos le han salido caprichosos: el mayor no paro de gritar, de berrear hasta que le compraron una consola de última generación, pongamos que la play-statut. Los otros hermanos, según se fueron dando cuenta que su hermanito pasaba de ellos y que no les dejaban jugar a la consola, se pusieron a gritar, a berrear y pidieron sus respectivas play-statut, con sus juegos y accesorios múltiples. Los padres, lejos ellos de negarles nada a sus queridos hijitos, les fueron comprando una a cada uno... Al llegar fin de mes, se dieron cuenta que no tenían dinero para pagar la hipoteca, la luz o el agua. ¿Qué harían? ¿Bajarles la paga a los niños, apretar el cinturón?
No por favor, no fuera que se pusiesen a protestar. Pidieron una nueva hipoteca y ya verían qué hacer el mes siguiente. Por supuesto, los niños siguieron saliendo de marcha, gastando a manos llenas, asaltando comisarías y haciendo botellón; cuando algún medio de comunicación los criticó, los padres salieron a defenderlos: ¡qué gente tan facha que habla de ahorro y disciplina!
Dejémonos de metáforas: la solución no es comprar más consolas (ni aprobar más estatutos), la solución es decirle al niño malcriado que aprenda a compartir con sus hermanos y que el bienestar de la familia en el conjunto está por encima de sus caprichos.
No por favor, no fuera que se pusiesen a protestar. Pidieron una nueva hipoteca y ya verían qué hacer el mes siguiente. Por supuesto, los niños siguieron saliendo de marcha, gastando a manos llenas, asaltando comisarías y haciendo botellón; cuando algún medio de comunicación los criticó, los padres salieron a defenderlos: ¡qué gente tan facha que habla de ahorro y disciplina!Dejémonos de metáforas: la solución no es comprar más consolas (ni aprobar más estatutos), la solución es decirle al niño malcriado que aprenda a compartir con sus hermanos y que el bienestar de la familia en el conjunto está por encima de sus caprichos.












